Con la Navidad llega el frio y tenemos menos ganas de salir a la calle a pasear. Pero en Barcelona, cada Navidad, hay una cita inevitable que obliga a todos sus ciudadanos a salir. Es la Fira de Santa Llúcia.
La tradicional Fira de Santa Llúcia se celebra todos los años desde 1786 en el entorno de la catedral de Barcelona. Cada año se realiza, desde el puente de la Constitución (Santa Llúcia es el 13) hasta Navidad. Con más de 226 años de historia es una de las tradiciones navideñas más importantes en Barcelona.
Santa Llúcia es la patrona de los ciegos y, a la vez, de todas aquellas profesiones que tienen que ver con la buena vista, para coser, bordar, escribir, dibujar o diseñar. Esta feria con el tiempo pasó de ser una fiesta de modistas, a vender musgo, belenes, corcho y hierbas. Hoy en día es una de las tradiciones populares más arraigadas de la ciudad, un lugar donde las familias van a comprar lo necesario para las decoraciones de Navidad, ya sea figuras para el pesebre como el abeto o decoraciones para la casa.
Las paradas de la Fira Santa Llúcia se dividen en tres categorías: verde, en la que están las paradas que venden árboles de navidad y musgo; figuras, en las que principalmente se pueden encontrar los objetos y figuras que adornan el pesebre y el árbol; y artesanía, en las que priman los objetos artesanales de madera, aunque también podemos encontrar la clásica zambomba.
Uno de los productos más emblemáticos de las navidades catalanas es el caganer, una figura que nació como talismán o amuleto en el belén para asegurarse prosperidad durante el siguiente año, y que se ha convertido en un clásico de estas épocas al poderse encontrar caracterizado con los personajes más populares o que han dado más de que hablar durante el año. Por ello, en esta feria puedes encontrar caganers representando a los personajes más conocidos de la sociedad, los más queridos y aplaudidos por la gente o los menos. Algunos ejemplos son la plantilla del Barça, los líderes políticos internacionales o los candidatos a la presidencia de la Generalitat de Catalunya.
Otro de los productos estrellas de esta feria es el muérdago. Según la tradición el muérdago se tiene que regalar a otra persona, y una vez en casa, cuando te lo regalan a ti, se tiene que colocar cerca de la puerta de entrada para no dejar pasar a los malos espíritus. Al año siguiente se tiene que quemar y sustituirlo por uno de nuevo que, como el año anterior, tiene que ser regalado. También dice la tradición que si bajo una rama de muérdago dos personas se dan un beso tendrán felicidad asegurada toda la vida.
Actualmente en el entorno de la feria se organizan actividades navideñas como exposiciones de belenes, el ‘tió’ gigante (un tronco donde los niños pican con un bastón para que cague regalos), charlas y conferencias, cursos de belenes o el repartimiento de premios a los mejores feriantes.
Si estas en Barcelona, no dudes en acudir a la Fira de Santa Llúcia para que a tu pesebre no le falte de nada. Si también te falta comprar los regalos de Navidad, en ZonaRegalo seguro que encuentras los regalos más originales para pasar una Navidad inolvidable.