Nada más llegar te das cuenta de que INÚU no tiene nada que ver con lo conocido hasta ahora… Situado en las últimas plantas del edificio emblemático de Caldea, se percibe esa sensación de relax nada más salir del ascensor. El personal te da la bienvenida amablemente y susurrándote te da todas las indicaciones para acceder y te facilita un albornoz y unas chanclas para vivir la experiencia lo más cómodamente posible sin preocuparte de nada.
Los vestuarios son el súmmum de la higiene y comodidad, con todo lujo de detalle para tu posterior aseo una vez hayas disfrutado de la zona de aguas y relax.
Una vez listo para la experiencia y tras un recorrido entre suaves chorritos para ambientar el cuerpo, llegas a la zona principal del centro donde te recibe un experto.
En primer lugar tienes una primera impresión de la principal zona de aguas con una fantástica piscina de tres niveles con contrastes de luces y chorros con un acceso al exterior para disfrutar de las vistas mientras estas con el agua calentita hasta el cuello, una zona más íntima con una piscina más pequeña con camas en el agua y con zona para tumbarte a contemplar el paisaje exterior o simplemente a no pensar en nada.
Justo en esa misma zona principal tienes acceso al restaurante con menús creados especialmente para cada temática con combinaciones pensadas al detalle con el punto exacto de calorías para que salgas sintiéndote ligero como una pluma.
Existen cinco áreas distintas a escoger, dedicadas al culto del bienestar, con un elemento principal del cual toman su nombre: Belleza, Cuerpo y mente, Sensorial, Nutrición y Aqua.
Posteriormente puedes pasar a la otra zona, situada en la misma planta, en la que los contrastes de temperaturas y formas de experimentar el agua te hacen despertar casi todos los sentidos: vista, tacto, olfato, oído… desde sauna a duchas de contrastes pasando por camas de agua con cromoterapia de fondo, te envuelve una atmósfera de bienestar que te hace estar en una nube desde el primer momento.
En la planta inferior llegas a la zona de tratamientos que te recuerda un poco a la nave de Star Trek, todo decorado en blanco principalmente, tipo futurista e imitando la forma de una flor con diferentes cabinas para parejas o tratamientos individuales y totalmente íntimos.

Se trata en todo de momento de una atención totalmente personalizada, en calma, sin prisa, con esmero… El personal, que está implicado en el “cuidado” al cliente, te habla de un modo pausado y dándote todo lujo de detalle sobre tratamientos que puedes escoger, tipos de menús y características de las aguas.
La mejor experiencia relax que he tenido a día de hoy. Pasar un día en INÚU es dedicar tu cuerpo y tu mente al descanso, a la salud, al placer de los sentidos, porque te sientes reconfortado, bien contigo mismo y sales flotando, como en una nube. Realmente vale la pena disfrutar de todas esas sensaciones, el mejor homenaje que puedes dar a tu salud.
